La cirugía buco-maxilofacial trata condiciones complejas que afectan la boca, los maxilares, la cara y el cuello. Combina precisión diagnóstica con intervenciones que restauran la función y mejoran la calidad de vida de los pacientes.
De lo funcional a lo reconstructivo
Esta especialidad abarca:
- Extracción de terceros molares (muelas de juicio)
- Quistes o tumores en la zona maxilofacial
- Traumatismos faciales
- Cirugías reconstructivas
- Corrección de malformaciones óseas
Cada caso es evaluado en profundidad para determinar el abordaje más adecuado.
Cuando las muelas de juicio generan complicaciones
La extracción está indicada en casos como:
- Molares retenidos con riesgo de quistes (dentígeros u otros)
- Inflamación, infección o dolor
- Riesgo de caries en dientes vecinos
- Mal contacto o interferencia con la mordida
La decisión se basa en estudios clínicos e imágenes, priorizando siempre la prevención y la preservación de la salud bucal.
Reposicionamiento de los maxilares: recuperar la función y mejorar la estética.
Cuando la estructura ósea de los maxilares impide una buena función o altera el perfil facial, esta cirugía permite:
- Corregir mordidas cruzadas, abiertas o invertidas
- Mejorar masticación, el habla y la respiración
- Tratar apneas del sueño relacionadas con la estructura mandibular
- Mejorar la armonía facial
La cirugía ortognática se realiza en conjunto con el tratamiento de ortodoncia y permite resolver lo que los brackets solos no pueden: problemas de base ósea.
Este tipo de tratamiento quirúrgico transforma la salud oral y facial de los pacientes, no solo por sus beneficios funcionales, sino también por su impacto emocional y estético.
En los casos de cirugía ortognática intervienen no sólo el cirujano maxilofacial sino gran parte del equipo: principalmente la especialista en ortodoncia, también la psicóloga y de ser necesario la odontóloga general y la periodoncista ya que estos tratamientos requieren de una boca en salud.